El Artesano de la Coloradita

Ruben Renato Fangio junto con Alberto Lozano trabajando en el motor Chevrolet 250 de la Coloradita de Bordeu

Vista aerea de la segunda Coloradita en un parque cerrado con algunos de los miembros de la Escuderia "El Chueco" 

Juan Manuel Bordeu le compró a Alberto Lozano, su acompañante en los primeros años de Turismo Carretera con la Coloradita, el taller con el que se armó y preparó la segunda versión del auto en Balcarce. En agradecimiento por todo lo brindando, "Maneco" se lo regaló a su preparador Rubén Renato "Toto" Fangio, hermano menor de Juan Manuel Fangio.

El taller abrió sus puertas aquí en 1967, luego de obtener el campeonato de Turismo Carretera con la preparación integral de Toto Fangio y Ernesto Polverino, lo cual se había logrado en el viejo taller de la familia Calamante de la calle 16 y 11.

Aquí continuó la preparación de la coupé Chevrolet conocida como "La Coloradita", la cual luego dió batalla contra los Torino.

Años mas tarde, en la década del 70, se preparó aquí un Fórmula 2 de chasis Crespi con motor Fiat, con el cual el balcarceño Eduardo Crovetto logra ganar en su debut como local en el autódromo Juan Manuel Fangio

Otro de los autos que "Toto" Fangio preparó fue una cafetera Dodge de Mar y Sierras. Con ese auto Juan Manuel Bordeu (h) , iba a iniciar sus primeras armas en el automovilismo. Lamentablemente fallecía muy joven en un accidente automovilístico en la ruta 226, que une las ciudades de Balcarce y Mar del Plata.

Con el tiempo, "Toto" utilizaría el taller para mantener mecanicamente a buena parte de los autos del Museo Juan Manuel Fangio.

En el año 2006 la Fundación Fangio reabrió las puertas del taller que ya es mítico por toda la historia que encierra. Aquí se conservan en su mismo lugar y en perfectas condiciones aquellas herramientas que Toto Fangio utilizara para dar vida a aquellos automóviles con los que ganaron carreras y pelearon campeonatos en Turismo Carretera, Mar y Sierras, Fórmula 2 o en cuanta categoría hayan participado.

Desde ese entonces se lo utiliza como anexo del Museo, como una recorrida más a una parte valiosa de nuestro automovilismo deportivo.